jueves, 3 de septiembre de 2009

Until the Next Time

Hoy fue un dìa pesado en la facultad. Fue divertido eso sì... pero me vi en la necesidad de volarme dos clases (Algebra y Circuitos) para ir a un lugar donde generalmente encuentro la paz, donde me llena la calma, donde no importa quien eres, donde no hay que rendir cuentas, donde mi cuerpo es forzado a expresarse... por consiguiente, tambièn se expresa mi mente.

Estoy en un taller de teatro desde hace un año con Anna Newmann. Para ser franco, es de las pocas cosas que me tomo en serio (al menos al momento de la funciòn), y es de las cosas que realmente me gusta hacer y a la que màs empeño le pongo.

Lejos de las obras que presentemos, somos como una gran familia todos y cada uno de los que integramos ese taller; Anna es nuestra preocupada y estresada madre y todos somos como hermanos. Nos apoyamos, nos respetamos y nos queremos. Todos y cada uno de ellos forman mi tercera familia (segunda en orden de importancia).

Hoy fue uno de los dìas màs dificiles de mi vida: les dije adios por un semestre (o tal vez màs), a esas personas con las que he tenido la fortuna de formar lazos y compartir experiencias nuevas cada dìa. Aprender de cada uno de los integrantes del taller y dejar que me conozcan es quizà la cosa màs agradable del planeta. Podemos ser quienes queramos en el taller y aùn asì sabemos que nos tenemos los unos a los otros. Por el horario de la uni, esas experiencias quedaràn un tanto reducidas y me forzarà a reafirmar los lazos que he formado con cada uno de ellos. Algunos otros no estaràn tampoco... pero me duele saber que ni ellos ni yo regresaremos por un tiempo al umbral kindergardeano que alberga al taller de teatro GRIMM.

Voy a extrañarlos a todos mientras no estè en el taller. A mi pequeña familia. A la estressada Anna, las idioteces de Edgar, los sketches con Adri, las extrañas platicas con Quique, los pleitos y ocurrencias de Nuri y Andrea, el optimismo de Silvia, los viajes en el beatle de Meche, lo estresante que podìa ser Esteban, la intensidad de Ana Sofi, los repentinos comentarios de Fer, el silencio inconfundible de Coco, las breves platicas con Annita... incluso a Polo (que lo veo a diario) lo voy a extrañar como parte de esta pequeña familia.

Los quiero a todos y de verdad los voy a extrañar. Luego de salir y despedirme (al haber completado la misiòn de presentar a Kote y conocer a Pablo), comencè a llorar. Estaba dejandolos por el momento y eso dolìa. Tambièn me abriò los ojos para obtener buen promedio y poder escojer mis clases para que no interrumpan con lo que màs me gusta hacer (ademàs del Guita Hero): El Teatro, con ellos... con mi pequeña familia. No resto importancia a la familia que representan mis amigos (a quienes tambièn quiero demasiado), pero al saber que no voy a verlos durante algùn tiempo (en ese mismo lugar, en el taller... por que no hay obstàculo para salir con ellos), me llenò de tristesa y, por un instante, sentì que pude haber dado muchisimo màs en ese exàmen para tener un mejor horario...

Ojalà el pròximo semestre pueda regresar. Mientras tanto, de verdad espero poder ir a la gira con ellos y compartir varios de esos momentos que, siento, estoy dejando atràs...