martes, 6 de octubre de 2009

Death Blooms

Tengo 18 años. Me miro en el espejo y trato de ver hacia adelante. Sin querer miro hacia atràs y no puedo creer que algo que me parecìa tan taboo a los 12 años, se me haga completamente comun y estè tan acostumbrado a presenciar. La muerte.

Por muchas razones, he asistido a varios funerales, entierros, velorios, cremaciones, etc... Odio vestirme de negro y recordar con tristesa a una persona. Odio de verdad ver caras tan largas y lagrimas callendo de las mejillas de cada persona presente. Un funeral es triste por que uno lo quiere ver asì, por que pensamos que vamos a dejar de ver a esa persona; mientras esa persona este en nuestras memorias o sea incluido su recuerdo en nuestras conversaciones no hay razòn para recordarla con tristeza. Ni para dejar de sonreir cuando se piensa en ella. Mucho menos para lamentarse por que ya no esta entre nosotros. Esta en paz. No sè si feliz, pero al menos en paz.

Cuando muere una mascota es como perder a un amigo. Es ese miembro de la familia a quien no vez como un hermano, si no como un compañero, una responsabilidad y un placer al estar con el. Cuando muere uno de tus familiares es raro, por que vez a toda tu familia llorar y te contagia el sentimiento si no estuviste en contacto mucho con ese familiar. Cuando muere uno de tus amigos, la tristesa es grandisima por que es inevitable recordar los buenos tiempos que pasaste con el toda la semana, y cada vez que sales vez su figura en todos lados y extrañas el sonido de su voz. Cuando muere alguien que amas (o amaste) es (creo yo) uno de los dolores emocionales màs cabrones que existen; te sientes culpable, no lo digieres y te esfuerzas por no hacerlo, te refugias en fantasmas alucinogenos y en el silencio, te guardas el coraje para ti y no lo sueltas, no quieres oir palabras de aliento de nadie por que ninguna sirve... son, bastantes cosas.

Escribo eso por que lo he vivido; ambos padres mios viven y me sentirìa devastado si uno de los 2 me llegase a faltar, no se... no soportarìa enfrentarme a esa perdida a esta edad. No se como se sienten amigos mios que por alguna razòn han perdido a sus padres... sin embargo los admiro... por que siguen aqui luchando.

Recuerdo esas perdidas con reflexion y alegrìa. No puedo evitar deprimirme, pero tampoco puedo evitar pensar que fueron parte de mi vida y que gracias a ellos estoy donde estoy y soy muchas de las cosas que soy... He tratado de aprender de una u otra forma a sobrellevarlo y trato de digerirlo cada vez mejor y comprenderlo de manera màs amplia.

No se si lo lograrè... pero ojalà alguno de los que leen esto, aprenda.

Vivir es 1000 veces às duro que morir. Bajo cualquier circunstancia seguimos aqui... Recordemos a aquellos que perdimos, que extrañamos y que no olvidaremos con la frente en alto y enfrentemos lo que nos queda de vida con la misma actitud. Por ellos...